Vocabulario del español real de España: español coloquial y vulgar

Vocabulario del español real

¿No entiendes las películas o las series españolas? Eso es porque necesitas aprender más vocabulario del español real de España. Por eso, en este vídeo vamos a ver muchas palabras del español coloquial y del español vulgar que los españoles usamos a diario en contextos informales. ¡Vamos a ello!

Transcripción del vídeo “Vocabulario del español real de España: español coloquial y vulgar” de Youtube

El otro día, Manuel le iba a soltar a Sofía que le molaba, pero le daba mucho palo, así que sus amigos lo pusieron pedo para ver si así soltaba prenda. No hubo manera y al final Manuel se piró. A Sofía le pareció muy fuerte que Manuel se pirara, porque ella estaba que no cagaba con que esa noche Manuel le iba a tirar los trastos, pero, bueno, ella se rayó un montón y se retiró también. Hay que joderse, vaya tela.

¡Hola a todos y todas! Como ya sabéis, mi nombre es Lucía y soy profesora de español. Ya vimos muchas claves y consejos en este vídeo para saber cómo entender el español real de España. Una de las cosas que os dije es que no es suficiente con estudiar el vocabulario que tenemos en los manuales de español, sino que debemos descubrir lo que dice un español en su vida diaria, en la calle, con los amigos, con la familia. Es decir, el español coloquial y el español vulgar.

Por eso, hoy vamos a acercarnos a una buena cantidad de vocabulario. Sin duda, si habláis con españoles, si venís a España, si veis una serie o una película española, escucharéis un montón de veces muchas de estas palabras, porque, de verdad, las utilizamos muchísimo.

Recordad que tenéis la transcripción de este vídeo y de muchos más en www.errequeele.com.

¡Empezamos!

Los españoles nos podemos ir, pero también podemos pirarnos.

-Manuel se piró porque le dio palo.

-Bueno, me piro, que mañana madrugo.

Los españoles nos podemos emborrachar, pero también podemos ponernos pedo, o podemos ir borrachos, pero también ir pedo.

-Ese chaval se pone pedo todos los fines de semana. Le quedan pocas neuronas.

No voy pedo, ¿eh? Es que… es que me ha sentado mal… la cena.

Los españoles podemos sentir miedo, pero también podemos cagarnos (o cagarnos de miedo).

-¡Bu! ¡Te has cagado, eh! Jajaja.

-Jade se cagó viendo la peli, pero yo no, ¿eh? Yo no.

Los españoles podemos equivocarnos, pero también podemos cagarla.

-Mierda, mierda, mierda, mierda. La he cagado… La he cagado… He apagado el ordenador del botón rojo, en vez de darle a “apagar”.

-Eeeh… los portátiles tienen batería, ¿vale? No se ha apagado.

-Mmmm… es verdad.

Los españoles podemos provocar un desastre o ponernos en una situación comprometida, pero también podemos liarla o liarla parda.

-Vale, la acabo de liar parda. He dejado la llave de la casa dentro de la casa. Muy bien. Buen trabajo.

-Escucha, vente a recoger a tu amiga, que la está liando.

Los españoles podemos dormir, pero también podemos sobar, igual que podemos dormirnos o sobarnos.

-¿Estás sobando ya? ¿Estás sobando ya? ¡Te has sobado! ¡Cira, que no ha terminado la peli aún! ¡Por favor, no te sobes!

Los españoles podemos decir “me parece increíble lo que has hecho (o lo que has dicho)”, pero también podemos decir “la madre que te parió”.

-¿Te has dejado la cartera en el metro? Eeeh… ¿Con quinientos euros dentro? ¡La madre que te parió!

Los españoles podemos estar locos, pero también podemos estar como una cabra.

-Sí, te lo juro. Tiró el televisor por la ventana y después se puso a llorar. Ese tío está como una cabra.

Los españoles nos enfadamos, pero también podemos cabrearnos o cabrear a otros.

-¿Me lo estás diciendo en serio? Mira, me estás cabreando ya, ¿eh?

-Tío, no te cabrees, porque te he dicho la verdad. Es lo que hay y punto.

A los españoles nos enfadan las cosas, pero también nos tocan los cojones o nos tocan los ovarios.

-Oye, no me toques los cojones, que ha sido culpa tuya.

-Me toca los ovarios que me despierte el vecino de madrugada.

Los españoles podemos golpear a alguien, pero también podemos darle o meterle una hostia.

-Puf, le metió una hostia que lo dejó en el suelo. Está ya en la cárcel.

Los españoles podemos pensar una y otra vez las cosas, pero también podemos rayarnos.

-Tía, no te rayes. No pasa nada, de verdad. No te rayes.

-¿Se dice satisficiste o *satisfaciste? ¿Satisficimos o *satisfacimos? Uf, me estoy rayando ya, ¿eh?

A los españoles hay cosas que nos dan vergüenza, pero que también nos dan palo.

-Escucha, es que… al final, me dio palo y no se lo dije.

-Está claro que a Manuel le dio palo decirle a Sofía que le gusta.

Los españoles podemos confesar algo, contar algún secreto, pero también podemos soltar prenda.

-¡Venga, suelta prenda! ¿Dónde está el turrón de chocolate? ¿Dónde está el turrón de chocolate?

-No te esfuerces ni en preguntarle. Esa chavala no suelta prenda.

Los españoles pensamos que algo puede ser aburrido, pero que también es un coñazo.

-Por Dios, quita ese programa ya, que es un coñazo.

-¡Qué coñazo de clase de español!

-¿Perdona?

A los españoles algo nos puede parecer increíble, nos puede indignar, nos puede enfadar, pero también puede parecernos muy fuerte.

-¡Me parece muy fuerte que anoche te retiraras a las 5 de la mañana!

-Pues a mí me parece muy fuerte que me hayas despertado a las 9.

Los españoles podemos ligar con alguien, pero también podemos tirarle los trastos o tirarle los tejos.

-¡Uuuh! ¡Mira, mira, mira, mira, mira! ¡Ángela le está tirando los trastos a Raúl!

-Eh… ¿me estás tirando los trastos?

Los españoles podemos estar muy entusiasmados con algo, siendo muy repetitivos hablando de algo, emocionados, pero también podemos estar que no cagamos.

-Qué barbaridad, Sofía está que no caga con ese muchacho. Qué pesada. No hace más que hablar de él.

-Uf, estoy que no cago con El ministerio del tiempo. Esa serie es buenísima, de verdad. ¿La has visto ya?

Los españoles podemos mostrar sorpresa, incredulidad, resignación e incluso enfado diciendo “me parece increíble”, pero también diciendo “¡hay que joderse!”.

-¡Hay que joderse! ¿En serio Manuel se fue sin tirarle los trastos a Sofía? Me parece muy fuerte, muy fuerte.

-¿Que no te gusta el turrón de chocolate? ¡Hay que joderse! ¡Vaya tela!

Queridos estudiantes de español, me parecería muy fuerte si os vais de aquí sin suscribiros y sin darle un me gusta a este vídeo.

Espero que os haya resultado muy interesante y útil, pero recordad que todas las formas anteriores son coloquiales y algunas, vulgares (y muy vulgares), así que mucho cuidado con quién las utilizáis y dónde.

Como siempre, podéis leer la transcripción de este vídeo en www.errequeele.com. Nos vemos o nos escuchamos muy pronto, aquí en Erre que ELE, en el pódcast “Erre que ELE: Para hablar español” o en las redes sociales, Instagram o Facebook. ¡Hasta pronto! ¡Chao!

 



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1 comentario en «Vocabulario del español real de España: español coloquial y vulgar»

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