¿Cuántas palabras conoces realmente en español? ¡Activa tu vocabulario!

Cuánto vocabulario conoces

¡Sabes usar muchas MENOS palabras en español de las que crees! Sí, lo siento, pero es así. ¿Quieres saber por qué no recuerdas muchas palabras? ¿Y cómo puedes recordar ese vocabulario nuevo en español? ¡Pues vamos a por el vídeo!

Transcripción del vídeo “¿Cuántas palabras conoces realmente en español? ¡Activa tu vocabulario!”

¿Cómo puede ser que entiendas muchas palabras al leerlas o al escucharlas pero que luego, cuando quieres utilizarlas, es como si no las conocieras?

Tiene una explicación, tranqui. Pero quizá no te guste demasiado. Todos conocemos un montón de palabras, ¿verdad? Sea en nuestra lengua o en otras lenguas que hablamos. Pero, de esas palabras, tenemos conocimientos muy diferentes. Por ejemplo, yo te puedo decir la palabra “corazón”. Sabes que el corazón es el órgano principal de nuestro cuerpo, ¿no? Pero… ¿qué más sabes? ¿Sabes cuáles son todas las partes del corazón? ¿Sabes cómo funciona? ¿Sabes cuál es su origen como palabra?

El hecho de que conozcamos una palabra no significa que sepamos todo, absolutamente todo, lo relacionado con esa palabra y todo lo relacionado con aquello a lo que se refiere. Hay diferentes grados de conocimiento. Pues más o menos eso, querido o querida estudiante de español, es lo que ocurre con nuestro vocabulario. Vamos a verlo.

¡Hola a todos y todas! Como ya sabéis, mi nombre es Lucía y soy profesora de español.

¡Vamos al lío!

¿Sabes qué es el lexicón mental?

Es todo el vocabulario que está en tu cabeza, todas las palabras que conoces. Pues entre esas palabras que conoces, en tu lexicón mental, hay dos tipos de vocabulario: el activo (o productivo) y el pasivo (o receptivo). El vocabulario activo lo entiendes cuando lo lees, cuando lo escuchas pero además sabes utilizarlo, sabe cómo utilizarlo y cuándo utilizarlo. Sin embargo, el vocabulario pasivo no. Solamente sabes reconocerlo y entenderlo cuando lo ves, cuando lo escuchas en un contexto, pero no sabes usarlo. No sabes cómo.

Lo que ocurre es que tenemos muchísimo más vocabulario pasivo que vocabulario activo. O sea, conocemos bastantes palabras, pero muy pocas de esas palabras o una parte inferior a esas palabras sabemos usarlas bien. ¿Por qué? Porque las entendemos cuando nos las encontramos en un contexto, pero luego, a lo mejor, no recordamos cómo era la palabra, o la recordamos pero no estamos seguros de su exacto significado, de si sirve en el contexto concreto en el que la queremos usar, de si… Muchas cosas. En definitiva, conocemos muchas palabras, pero solo sabemos usar bien o usar, en general, una parte de ellas. Por eso, cuando te encuentres una palabra que puede ser útil para tu comunicación, anótala.

No anotes todas las palabras desconocidas, ¿eh?

Eso es absurdo. Por ejemplo, si te encuentras con la palabra “esternocleidomastoideo” pues no tienes por qué aprendértela a no ser que te dediques a la medicina, a la fisioterapia o algo por el estilo. Anota palabras útiles para tu comunicación, palabras relacionadas con temas que te interesen o que sepas que puedas necesitar; vocabulario que, en algún momento a corto o medio plazo, es bastante probable que vayas a utilizar. No sirve de nada anotar todas las palabras desconocidas y, además, es contraproducente, es decir, va a tener el efecto contrario en nosotros. Al final, no aprenderemos ninguna de esas palabras, no las recordaremos. Y muy importante:

Anota la palabra con su contexto.

¿Qué utilidad tiene que escribas la palabra sola? Hay muchas palabras que sí, que si las escribes sin un contexto o si las escribes sin un ejemplo sí sabrás cómo utilizarlas. Pero hay muchas otras que no, y con su explicación (esto significa esto) no es suficiente. Necesitaremos una frase de ejemplo o el contexto en el que las hemos encontrado. Esto es por diferentes razones. Una de ellas puede ser que hay palabras que, quizá, en nuestra lengua, sí podemos usarla en algunos contextos, pero en la lengua meta (en el español, en este caso), en el español, aunque en tu lengua sí puedas, en el español no puedes utilizarla en algunos contextos, en otras situaciones. O que, quizá, estamos mezclando significados.

Por ejemplo, un error bastante común entre estudiantes es con palabra “rico”. Muchos estudiantes de español mezclan las ideas de tener mucho dinero con costar mucho dinero y, cuando tienen que decir que algo es caro, en lugar de decir que es caro, dicen que algo es rico. Por eso, es importante escribir junto con nuestra nueva palabra tanto la explicación como un ejemplo. Y, si es posible, otra palabra con la que creemos que podemos confundirla. Porque nosotros nos conocemos a nosotros mismos y sabemos en qué podemos equivocarnos, probablemente. Así que, si podemos mezclar, por ejemplo, rico con caro, escribiremos: “rico” significa tal. No confundir con “caro”, que significa tal cosa. Y unos ejemplitos, unos pequeños ejemplos seamos plenamente conscientes de qué significa y en qué contextos podemos utilizarlas.

Es importante escribir las palabras en combinaciones.

Igual que en otras lenguas, en español tenemos unas combinaciones de palabras que son las más habituales, las más comunes. Son tan normales esas combinaciones que, si no las escuchamos exactamente esas exactas palabras juntas, notaremos que hay algo extraño. Estoy hablando de las colocaciones.

¿Y qué son las colocaciones?

Son combinaciones estables de palabras. Un nativo las utilizará siempre. Por ejemplo, decimos “echarse la siesta” y no “tomar la siesta”; “vino tinto”, no “vino rojo”; “dar un paseo”, no “hacer un paseo”. Y así muchísimas otras. Por eso, escribe esas combinaciones completas, no “echarse” por una parte y la “siesta” por otra parte, por ejemplo.

Si eres una persona nativa de lenguas románicas o conoces y hablas alguna de ellas (como el italiano, el francés, el rumano, el portugués, etc.), probablemente vas a entender muchas de las palabras españolas. Pero eso no significa que sepas utilizarlas, ni que sepas combinarlas con las palabras adecuadas, en las colocaciones habituales. Por eso, este consejo es especialmente importante para ti, porque vas a pensar “bueno, es muy parecido en mi lengua” o “bueno, la entiendo, no hace falta escribirla”. Sí hace falta escribirla, querido o querida estudiante de español. Es el mismo significado pero no son los mismos verbos en, por ejemplo, “dar un paseo” que en “fare una passeggiata”: en español nunca diremos “*hacer un paseo”. Nunca.

Por otro lado, estoy hablando todo el tiempo de anotar las palabras, escribir ejemplos, blablablá, pero hasta ahora no he dicho nada de practicarlas. Pues bien…

Es básico practicar las nuevas palabras.

Básico. Es la única forma de que pasen de ser ese vocabulario pasivo, meramente receptivo, a vocabulario activo, productivo. Necesitamos estar en contacto con input en el que se utilicen esas palabras escuchando, leyendo, pero en contacto para seguir completando nuestro conocimiento sobre esas palabras. Porque, al principio, tendremos un conocimiento muy pequeño y tenemos que seguir aumentándolo. Y eso solo lo conseguiremos estando en contacto con input (de nuevo: escuchando, leyendo). Y no solo eso, sino que…

No basta con escucharla o leerla una o dos veces y ya vamos a recordar esa palabra para siempre.

No. Necesitamos procesarla bien y para ello tenemos que exponernos a ella, recuperarla de nuestra memoria, trabajarla, practicarla, crear frases con ella en la que se aprecie claramente su significado. No frases generales, no, de “la mujer es rica”. “La mujer es rica” no nos dice nada. Necesitamos frases en las que se vea claramente cuál es el significado de esa palabra. Así que no vale cualquier frase. También tendremos que utilizar esas nuevas palabras en nuestras conversaciones con nativos o con estudiantes de español (no importa). Aunque las practiquemos estando solos o solas, tenemos que practicarlas, sacarlas de nuestra memoria, trabajarlas, utilizarlas. Es la única forma de que recordemos esas palabras. Por eso te decía antes que tiene que ser una palabra útil para ti, para tu comunicación. No cualquier palabra desconocida.

Dime en los comentarios si te han gustado estos consejos para activar tu vocabulario en español. Aquí tienes otro vídeo muy útil. ¡Hasta pronto! ¡Chao!



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