20. Formas de decir que te quieres morir… de cansancio (pódcast Erre que ELE: Para hablar español)

Podcast Para hablar español

Transcripción del episodio “20. Formas de decir que te quieres morir… de cansancio”

¡Virgen santa! ¡No puedo con mi alma!

¡Hola a todos y todas! Como ya sabéis, mi nombre es Lucía y soy profesora de español. Bienvenidos al podcast Erre que ELE: Para hablar español. ¡Por cierto, por cierto, por cierto! Podéis encontrar la transcripción, el texto, de este episodio en www.errequeele.com. Ah, y pasaos por el canal de YouTube Erre que ELE, porque hace muy pocos días publiqué ahí 12 consejos para hablar español como un nativo de España.

Estos días compartí en Instagram varias frases que podemos utilizar cuando estamos haciendo un esfuerzo físico grande y estamos muy cansados. Subí una foto que me hice en Machu Picchu, en Perú, después de haber llegado allí tras hora y media o dos horas subiendo escaleras. Desde luego, fue una subida bastante difícil, pero mereció la pena totalmente. Es un lugar espectacular.

Eso sí, mientras subía hasta Machu Picchu, no dije ni una sola vez “estoy muy cansada”. No, no, no. Por eso os traigo estas formas coloquiales y del español real de España, para que entendáis lo que estaremos diciendo lo españoles en situaciones como esta o para que vosotros mismos sonéis más naturales.

“¡Menuda paliza!” o “¡qué paliza!”. Una paliza puede ser un conjunto de golpes. Por ejemplo: “unos desconocidos le dieron una paliza y lo tuvieron que llevar al hospital”. Y puede ser también un esfuerzo muy grande que crea cansancio, agotamiento. Por eso: ¡Dios santo! ¡Qué paliza subir hasta el Machu Picchu!

Con “¡qué matada!” o “¡menuda matada!” pasa lo mismo, solo que esta vez viene del verbo “matar”. Madre mía, menuda matada.

Ya sabéis lo que es una pesadilla, ¿no? Un sueño muy malo, en el que experimentamos o sentimos cosas negativas que nos hacen sentir mal. Por ejemplo: uf, anoche tuve una pesadilla y me he despertado muy triste. Soñé que dejaba de aprender español. Pues bien, podemos decir “¡qué pesadilla!” o “¡menuda pesadilla!” también en situaciones de cansancio. Seguramente, mientras estuviera subiendo hasta el Machu Picchu, estaría diciendo en voz alta lo de “menuda pesadilla”.

“¡Estoy destrozado/a” o “estoy/voy ya destrozado/a”. Incluso cualquier sinónimo nos vale. “Estoy reventado/a”, “estoy muerto/a”… Lo que queráis.

“¡No puedo más!”. Y decoradlo con algunas expresiones de origen religioso (que ya no son religiosas) que hemos aprendido en otro episodio de este pódcast de Erre que ELE. ¡Virgen santa, no puedo más! ¡La madre del cordero, no puedo más!

Además, tenemos las variantes “¡no puedo con mi vida!” o “¡no puedo con mi alma!”, que significan básicamente lo mismo. Uh, mira a tu amigo, no puede con su vida.

Por supuesto, no nos podía faltar todavía más drama y por eso tenemos: “¡me quiero morir!”. Joder, me quiero morir, en serio. Menuda pesadilla.

Os decía que todas estas frases las podemos usar cuando estamos haciendo un esfuerzo físico muy grande, pero… ¿sabéis qué? Que también podemos usarlas cuando el esfuerzo es mental. Por ejemplo, estamos estudiando muchísimo justo antes de un examen, pero todavía necesitamos estudiar mucho más y no nos queda casi tiempo. ¿Qué decimos? Me quiero morir, menuda pesadilla, no puedo más, no puedo con mi vida, qué paliza. Todas estas formas nos sirven y además nos harán sonar muy, muy naturales en español.

En fin, chicos, ¿cuándo fue la última vez que no pudisteis con vuestra vida?

Bueno, ya sabéis que tenéis esta transcripción, el texto de este episodio y de muchos de los demás en www.errequeele.com. Nos vemos o nos escuchamos muy pronto en este podcast “Erre que ELE: Para hablar español”, en el canal de Youtube “Erre que ELE” o en las redes sociales, Instagram o Facebook.

¡Hasta pronto! ¡Chao!



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