La verdadera diferencia entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido

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La VERDADERA DIFERENCIA entre el pretérito IMPERFECTO y el pretérito INDEFINIDO miniatura

¿Cuál es la verdadera diferencia entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido (pretérito perfecto simple)? Esta es una forma totalmente diferente de entender la gramática que no habías visto en YouTube hasta ahora :).

Las reglas que siempre has escuchado para diferenciar el pretérito imperfecto del indefinido no funcionan. La forma de aprender que os comparto en este vídeo es de la gramática cognitiva. ¿Eres profe de español o te interesa aprender sobre otra forma de entender la gramática en español? Entonces te interesa la gramática cognitiva. Este libro es muy bueno para comprenderla:

Qué gramática enseñar, qué gramática aprender.


 

Actividad 1

Actividad 2

Actividad 3

Actividad 4

Actividad 5


Transcripción del vídeo “La VERDADERA DIFERENCIA entre el PRETÉRITO IMPERFECTO y el PRETÉRITO INDEFINIDO”

-Chicos, hemos estado toda la semana trabajando las diferencias entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido. De todos modos, antes de cerrar este tema, vamos a construir algunas oraciones para comprobar que todos vosotros habéis entendido las diferencias, ¿de acuerdo? Venga, hablad en este orden.

-Cuando fui joven, fui al colegio.

-Esta mañana me comía una manzana.

-Ayer iba al dentista.

-Mis amigos del colegio fueron muy altos.

-Anoche, cenaba demasiado y me acostaba muy tarde.

-Eeh… vale. Mirad, yo os voy a poner un vídeo y me voy a mi casa.

¡Hola a todos y todas! Como ya sabéis, mi nombre es Lucía y soy profesora de español. En este vídeo, vamos a aprender la verdadera diferencia entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido. Como siempre, tenéis la transcripción, el texto de este vídeo, en www.errequeele.com. Además, también encontraréis allí muchos ejercicios para practicar estas diferencias. El enlace está aquí abajo.

Cuando os han explicado las diferencias entre estos dos tiempos verbales, siempre os han dicho lo típico de… el indefinido es para acciones que han ocurrido una vez en el pasado, habla de una acción terminada, sus marcadores son ayer, anoche, el año pasado… Y del imperfecto, os han dicho que es para hablar de hábitos, para hacer descripciones de algo que está en el pasado y que habla de una acción que no está terminada, etc.

Entonces… ¿me podéis explicar por qué es perfectamente correcta esta frase?

“En julio de 1969, el hombre pisaba la Luna por primera vez”.

“Pisaba la Luna”… Vamos a ver, esto es imperfecto. No estoy hablando de hábitos, no estoy describiendo nada del pasado, estoy narrando algo y es una acción terminada.

(Pensando).

Ahora un ejemplo con el indefinido:

“Fueron felices toda la vida”.

“Fueron” es indefinido, pero no ocurrió solo una vez, sí que es una costumbre, es un hábito, porque fueron felices tooooooda la vida… no es un hecho puntual. ¿Entonces?

(Pensando).

Ven, ven aquí, que te voy a contar la verdad.

Esas diferencias no son las reales. Hábitos, hechos puntuales, descripciones, acciones terminadas o no terminadas… sí, pueden ser de ayuda, no te voy a decir que no. Pero no son la verdadera diferencia entre el imperfecto y el indefinido. ¿Queréis saber cuál es la verdadera diferencia? Yo también, la verdad. A ver si viene alguien y nos la cuenta.

¡Que no, que es broma! Venga, volvamos a la pizarra.

La diferencia entre estos dos tiempos verbales es una cuestión de ESPACIOS.

-¿Espacios? ¿Qué ******* dices, Lucía?

-Que sí, ****.

Venga, empecemos con el PRETÉRITO IMPERFECTO.

-Hola, imperfecto. ¿Cuál es su trabajo?

-A ver, que ya sé que no soy perfecto, pero no hace falta que me lo recordéis siempre.

-Disculpe, le estaba llamando por su apellido… imperfecto. Pretérito imperfecto, sí. ¿Nos podría decir cuál es su trabajo?

-Bueno, de acuerdo. Yo muestro la acción desde dentro del espacio en el que sucede la acción.

-¿Qué?
-Mira, ¿tienes una pizarra?

-Sí, aquí.

-Vamos.

A ver, voy a aclararme la voz. Vale, ya está. Ya estoy hablando bien. Voy a repetirlo. Yo, pretérito imperfecto, muestro la acción de la que hablamos desde DENTRO del espacio de la acción. Por ejemplo, antes he escuchado que has dicho: “En julio de 1969, el hombre pisaba la Luna por primera vez”.

Yo, pretérito imperfecto, “pisaba”, lo que estoy haciendo es esto: me he ido a ese momento en el que Armstrong pisaba la Luna por primera vez. Estoy allí, viéndolo, estoy mirando esa acción mientras sucede. “El hombre pisaba”, estoy viendo cómo lo hace.

-Pero, imperfecto, discúlpeme usted. También podemos decir “el hombre pisó la Luna por primera vez”, entonces, ¿qué pasa?

-Eso pregúnteselo usted a pretérito indefinido.

-Indefinido, ¿qué nos puede decir?

-Que la vida es dura, pero más dura es la verdura.

-Indefinido, por favor.

-Lo siento, es que estoy saliendo en la tele y tenía que hacer alguna broma. Voy al grano.

“El hombre pisó la Luna por primera vez”. Esta frase es tan correcta como la de mi amigo imperfecto. Pero… ¿cuál es la diferencia? Que mi trabajo no es mostrar la acción desde dentro, no. Mi trabajo es mostrar la acción desde FUERA. Yo estoy FUERA de ese espacio de la acción, a mí no me importa cómo el hombre pisaba la Luna, no, a mí no me importa ese proceso, no me importa verlo. A mí lo que me importa es que, en efecto, LA PISÓ. Pisó la Luna. Que tú, imperfecto, estabas allí, viendo cómo la pisaba, pues vale, pues muy bien, pues adiós. Pero a mí no me interesa ese proceso. A mí me interesa el final de la acción, que pisó la Luna, pisó la Luna, que lo hizo, que sé que lo hizo, que ocurrió. Yo puedo asegurar que eso ya ha ocurrido. Y punto.

-Vale, pero no se enfade.

-¿Y cómo quiere que no me enfade, si me llaman indefinido? Yo estoy bien definido. ¿No lo ven ustedes?

Muy bien, entonces, resumamos.

La verdadera diferencia entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido son los espacios.

El pretérito imperfecto nos muestra la acción desde dentro de ese espacio en el que ocurría la acción. Nos muestra el desarrollo de esa acción, le da mucha importancia al proceso y nosotros lo acompañamos. Estamos acompañando esa acción.

Sin embargo, al pretérito indefinido no le interesa el desarrollo de esa acción, no le interesa el proceso, no. Lo que le interesa es que esa acción ya ha sucedido y entonces se sitúa fuera del espacio de la acción. Él mira desde fuera lo que ocurrió y solo se enfoca en que, efectivamente, ocurrió. Y punto. Eso es lo único importante. No el proceso, sino el final. Entonces, nosotros no vemos la acción, solo vemos su final.

-¿Nos puedes dar otro ejemplo, por favor?

-Sí, claro.

“Lucía se bebía un té tranquilamente” o “Lucía se bebió un té tranquilamente”.

Con “se bebía”, estamos viendo a Lucía beberse un té tranquilamente. Estamos enfocando la acción en su proceso.

Pero “se bebió” solo indica que lo hizo, no interesa la imagen en pausa o despacio de cómo Lucía se bebe su té tranquilamente, no, no, no. Solo interesa el hecho de que lo hizo, o sea, nos enfocamos en el final de la acción. Se bebió un té. Ya está. No interesa el proceso, el desarrollo, para nada.

-¿Pero entonces es verdad que el imperfecto se refiere a acciones que no han terminado y el indefinido a acciones que sí han terminado?

Ya sabéis la respuesta a esa pregunta, ¿verdad? Por ejemplo, “el hombre pisaba la Luna por primera vez”. Creo que todos sabemos (o, bueno, gran parte de la población mundial) que el ser humano ya ha pisado la luna, no es una acción inacabada, pero como nos queríamos enfocar en ese momento, como queríamos ver la acción desde dentro, hemos utilizado el imperfecto. Y sí, repito, la acción está acabada.

Pero en otras oraciones necesitamos contexto para saber si realmente la acción está terminada o no. Por ejemplo:

“Iba el banco”. Vale, sabemos que yo iba al banco, pero… ¿ocurrió algo? ¿llegué al banco? Necesitamos contexto. Además, con “iba” me estoy enfocando en el proceso, en el desarrollo… ¿Por qué? Puede haber varias razones. Vamos a verlas.

-Hola, ¿cómo estás? Te vi el otro día, ibas con un montón de papeles.

-Ah, sí, iba al banco.

¿Veis? Esta es una razón para enfocarse en el proceso. Solo estamos interesados en hablar de ese desarrollo, de que iba a algún sitio. Y seguramente sí llegué al banco, o sea, sí terminé la acción, pero no es lo que interesa decir ahora mismo. Si yo quiero enfocarme en que ocurrió, solamente en el final de la acción, en que lo hice, entonces tengo que decir “fui al banco”, porque el hecho de que fui es lo importante, no el hecho de que iba de camino al banco. El hecho de que fui es lo fundamental.

“El otro día iba al banco cuando me di cuenta de que me había dejado la cartera en casa y me tuve que dar la vuelta”. Vale, pues… no llegué al banco. Aquí, concretamente, la acción no está terminada. Y, de nuevo, estamos situados dentro de la acción, estamos viendo cómo esa persona iba de camino al banco cuando, de repente, se dio cuenta de que no llevaba la cartera y se tuvo que dar la vuelta.

-¿Pero entonces el imperfecto se refiere a hábitos, a costumbres del pasado, a cosas que se repiten… o no?

Buena pregunta. Escuchad esto bien. Depende. ¿Y de qué depende? Depende del contexto. A lo mejor es algo que se repite o a lo mejor es algo que solo ha sucedido una vez.

-Tía, siéntate (vale, muy bien), porque tengo que contarte algo difícil. El otro día, ayer, vi cómo tu novio le daba un beso a otra chica. En la boca. Fue solo un beso, pero vamos… vi cómo se lo daba y los dos parecían muy felices.

El novio de María le dio solamente un beso a otra chica, una vez, no hay ningún hábito aquí, ninguna repetición (que sepamos), y aun así hemos usado el imperfecto. “Vi como le daba un beso”. ¿Por qué? Pues por la misma razón de siempre: porque estamos viendo la acción desde dentro, estamos allí (o aquí) presenciando el beso. Hemos querido pausar este momento para verlo mejor, como si estuviéramos viendo un vídeo y quisiéramos pausarlo para ver mejor una sola imagen, un fotograma.

Bueno, después de volveros locos a todos, hay que decir que sí, sí es mucho más común utilizar el imperfecto que el indefinido para hablar de hábitos, costumbres o repeticiones en el pasado. Y la razón está clara. Para el imperfecto, el proceso, el desarrollo de las acciones en el pasado es muy importante. Y, sin embargo, al indefinido eso no le importa nada. Por eso, es mucho, mucho, más normal usar el imperfecto para hablar de hábitos.

Ahora bien, si queremos hablar de algo que se ha repetido en el pasado, de un hábito o de una costumbre, pero queremos hacerlo desde fuera del espacio de la acción, o sea, desde la perspectiva del final de todo eso, como algo cerrado, entonces, usamos el indefinido.

“Fueron muy buenos jugadores”. Aquí estoy hablando de algo que se repitió en el pasado, que jugaban muy bien, pero solo me interesa el final de esa repetición. Lo fueron, ya no. Depende de mi perspectiva (dentro o fuera) y de mis intenciones como hablante. ¿Cómo quiero mostrar lo que cuento a mi interlocutor? ¿Lo quiero mostrar desde la perspectiva, desde el ángulo del proceso? ¿O quiero mostrarlo desde el ángulo de que eso ya ha terminado, que no se puede cambiar y enfatizar esa parte de algo cerrado, concluido? ¿Cómo lo quiero hacer? Si digo “fueron muy buenos jugadores” está tan cerrado que, a lo mejor, es porque han muerto ya y lo quiero enfatizar. No lo sabemos, depende del contexto.

Sin embargo, si yo digo “eran muy buenos jugadores” no estoy centrándome en el final de esa acción, en que ya no lo son, sino que estoy centrándome en ese proceso, en esa repetición, de que ellos antes eran muy buenos jugadores. Me estoy centrando en ese tiempo en el que lo eran y no cuando ya terminaron de serlo. Yo me he movido (y a mi interlocutor también lo he movido) hasta dentro del espacio de esa acción. Es como si estuviéramos presenciándolos jugar.

Por eso, como veis, podemos usar tanto el imperfecto como el indefinido para hablar de hábitos, pero, según cuál usemos, cambiará el significado, cambiarán las connotaciones de lo que digamos. Y sí, en general, es mucho más común el imperfecto para esto.

-¿Algo más que decir del indefinido?

Me gustaría insistir un poquito más en ese aspecto del indefinido alejado de la acción que cuenta, esa función de observar la acción desde fuera. Lo que cuenta el pretérito indefinido ya está terminado. O sea, si yo digo “fui al banco”, significa que yo fui al banco, llegué, entré e hice todo lo que tenía que hacer y me fui. Y, además, para mí, en este caso, lo importante es que fui, que estuve allí, y eso es lo que quiero marcar, señalar. Entonces, me repito otra vez: usamos el indefinido para enfocarnos en el final de la acción, no en su proceso, en que eso sucedió y ya está.

También, por ejemplo: “te quise”. Ya no te quiero. Estoy enfocándome en que yo en el pasado te quise, pero que ya no te quiero. Eso ha terminado.

“Me comí un plato de macarrones”. Todos sabemos que sí, que me comí un plato de macarrones, que lo hice, que me lo terminé. Eso es lo importante, que ocurrió. Pero si digo “me comía un plato de macarrones”… uy, uy, uy… aquí entramos en otro juego, chicos. ¿Por qué? Porque el pretérito imperfecto tiene muchas más funciones que no tienen ninguna relación con el pasado. Pero eso es un vídeo para otro día.

¿Quieres saber qué significa “me comía un plato de macarrones”? Puedes encontrar la respuesta en el blog, en el enlace que tienes aquí abajo. Allí tendrás toda la transcripción de este vídeo y muchos ejercicios para practicar las diferencias entre el pretérito indefinido y el pretérito imperfecto.

Dime en los comentarios si te ha gustado esta forma de entender las diferencias entre estos dos tiempos verbales o no. Seguimos hablando allí. Y si te ha gustado este vídeo, me encantará que dejes un me gusta, te suscribas, lo compartas y actives la campanita para enterarte la primera o el primero del siguiente vídeo.

Nos vemos o nos escuchamos muy pronto aquí, en Erre que ELE, en el pódcast Erre que ELE: Para hablar español, o en las redes sociales, Instagram o Facebook. ¡Hasta pronto! ¡Chao!

¿Qué significa “ME COMÍA UN PLATO DE MACARRONES”?

Lo veremos con más detalle en otro momento, pero, para que lo sepáis ya, significa que ME ENCANTARÍA COMERME AHORA UN PLATO DE MACARRONES.

 

Aquí tienes otro uso del pretérito imperfecto que quizá no conocías :).



Puedes encontrarme en:

2 comentarios en «La verdadera diferencia entre el pretérito imperfecto y el pretérito indefinido»

  1. Hola Lucia, cuando he visto cuánto largo estaba el texto, pensaba de no terminarlo. ¡Todo lo contrario!
    Si hubiera estado más largo, me lo habría comido hasta el final. Escribes como hablas y eso me gusta mucho. Ya te he agradecido, ahora te mando un besito. 😘

    1. ¡Hola, Alberto! Me alegro mucho de que te haya gustado :).¡Y espero que también te guste el vídeo, que lo publiqué justo después de que leyeras la transcripción! Un abrazo.

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